Usaban perfiles falsos para robar vehículos de plataformas en Bogotá

La Fiscalía General de la Nación judicializó a tres presuntos integrantes de una organización delincuencial señalada de engañar a conductores de plataformas virtuales de transporte para secuestrarlos temporalmente, hurtar sus pertenencias y robarles los vehículos en Bogotá. Los procesados fueron identificados como Ronald Camilo Vera Pulido, Pedro Alexis Téllez Ariza y Carlos Anderson Méndez Pulido, quienes fueron presentados ante un juez de control de garantías tras una investigación adelantada por las autoridades. De acuerdo con la Fiscalía, los señalados habrían utilizado perfiles falsos en aplicaciones de transporte para solicitar servicios hacia diferentes puntos de la capital. Una vez las víctimas llegaban al lugar, eran intimidadas con armas de fuego y armas cortopunzantes. Las autoridades indicaron que los conductores eran obligados a ubicarse en la parte trasera del vehículo, mientras los presuntos delincuentes tomaban el control del automotor y los intimidaban para obtener claves de aplicaciones bancarias y cuentas financieras. Con esta información, la estructura habría realizado transferencias, compras y otras transacciones fraudulentas. La Fiscalía imputó a los procesados los delitos de concierto para delinquir agravado, secuestro simple y hurto calificado y agravado.

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La Fiscalía General de la Nación judicializó a tres presuntos integrantes de una organización delincuencial señalada de engañar a conductores de plataformas virtuales de transporte para secuestrarlos temporalmente, hurtar sus pertenencias y robarles los vehículos en Bogotá.

Los procesados fueron identificados como Ronald Camilo Vera Pulido, Pedro Alexis Téllez Ariza y Carlos Anderson Méndez Pulido, quienes fueron presentados ante un juez de control de garantías tras una investigación adelantada por las autoridades.

De acuerdo con la Fiscalía, los señalados habrían utilizado perfiles falsos en aplicaciones de transporte para solicitar servicios hacia diferentes puntos de la capital. Una vez las víctimas llegaban al lugar, eran intimidadas con armas de fuego y armas cortopunzantes.

Las autoridades indicaron que los conductores eran obligados a ubicarse en la parte trasera del vehículo, mientras los presuntos delincuentes tomaban el control del automotor y los intimidaban para obtener claves de aplicaciones bancarias y cuentas financieras.

Con esta información, la estructura habría realizado transferencias, compras y otras transacciones fraudulentas. La Fiscalía imputó a los procesados los delitos de concierto para delinquir agravado, secuestro simple y hurto calificado y agravado.